Con mi madre desnuda

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Sus tetones caídos y colgantes me volvían majara perdido, propios de esas maduras tetonas, madres calientes, que  cada vez que entraba en el baño a ducharse y salir con esas tetazas, no podía aguantarme y se me empinaba sin querer, tocar sus tetas? siempre lo pensé, no me digas que estás tetas o éstás del vídeo que me ponía justo despues de verla, no son buenas, hasta mejor verla que leerla en relatos de incesto en el minuto qué se yo, se puede ver como se coloca de espaldas, así me gustaba imaginármela, colocándose la muy zorra

Aquí van fotos de sus tetazas colgantes impresionantes, cada vez que las veo me acuerdo de lo natural que es ver a una mujer tetona y desenfadada, sin más interés que follar y follar. Cada vez que la veía en la ducha, o incluso solo el hecho de entrar al lavabo, con sus tetazas bailando, gordas y caídas, hacía que mi polla, se trasformara, se hinchara, fuera a estallar, era como los cañones de Navarone caseros, la hormiga atómica a mi lado era una niña con coletas, era Candi Candi, era Mafalda. Y todo por mi mama, sin maquillaje ni tonterías, una madura cachonda, una madre caliente, toda una alegoría, un emblema y un canto con símbolo de los relatos maduras  a pecho descubierto, con el coño recién despertado y usado por papá, sin trampa ni cartón, sin protección ni condón

 

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Tocándose

La verdad que esas tetas caídas me volvían loco, y encima en mi propia casa. Continúaré ya que veo que tengo cosas que contar con la historia con mis hermanas y mi madre.

Prácticamente mi vida familiar fue sin familia. Mi madre, mi tía y mi primo. Nada más en nuestro entorno. Ni padres, ni abuelos ni nada.
Mi madre fue madre soltera a los 18 años y mi tía se divorcio a los 30. Mis abuelos murieron en un accidente en carretera cuando yo tenía 10 años y mi primo Rafael 11 y nos quedamos las dos familias solas. De mi padre solo se que fue un “Júnior” que después de embarazar a mi madre se caso a los dos años con una ricachona, fea como pegarle a Dios, pero con mucho dinero y aunque cuando yo tenia 15 años se quiso acercar a nosotros, mi madre lo mando por un tubo.
Mi tía es ginecóloga y mi madre, aunque suspendió sus estudios durante su embarazo, término la carrera de economía y da clases en una universidad del estado.
Entonces, los abuelos les dejaron una casa a cada una y una tienda de material eléctrico, no muy grande, pero si lo suficiente para vivir bien.
Mi madre se llama Adela, mi tía Gabriela y yo Miguel. Esta historia se inicia cuando yo tenía 18 años.

Rafa y yo siempre hemos sido muy buenos amigos, a falta de hermanos nos consideramos como tal y siempre nos contamos todo. Por toda la vida hemos sido compañeros de aventuras y así juntos nos fuimos de putas por primera vez en nuestras vidas, jugamos en el mismo equipo de fútbol y probamos la maría a los 16 y 17 años, cosa que no nos gusto a ninguno. También a esa edad nos pusimos nuestra primera borrachera y ya bien colocados me soltó la gran confidencia.
-¿Te digo una cosa Mikel? Tú y yo somos unos sinvergüenzas.
-¿Por qué dices eso Rafa?
-Porque tenemos unas madres estupendas y las dejamos solas a que cualquier cabrón se les acerque.
-¿Y que tiene de malo?
-¿No te das cuenta que nuestras madres están buenísimas, que todos quisieran tirárselas?
-Bueno, ¿y eso que?
-¿Como que qué? Yo no quiero que mi madre tenga otro hombre que no sea yo.
-¿Estas loco Rafa?, eso es incesto.
Incesto como éste, ahí se acerca la mamá joven y como se pone a cuatro patas para que se la cepille su hijo.

-¿Y?
-Que tu madre no lo aceptara jamás, mi tía es una mujer muy conservadora. ¿Eso suena a relato filial o yo que sé, no?
-Eso ya lo veremos.
Al otro día después de la resaca me acorde de la la conversación y pensé que solo eran cosas de borrachos y no le di importancia y así paso el tiempo. Primero Rafa y después yo entramos a la Universidad, el a leyes y yo a Ingeniería y continuamos con nuestros juegos. Desde el viernes nos íbamos a la disco o con los amigos a divertidos, ninguno tenia novia pues con tanta mujer disponible era absurdo atarse a alguien. A veces me acordaba de los comentarios de Rafa respecto a mi tía y eso hacia que me fijara en mi madre, así descubrí que a sus 36 años tenia muy buenas tetas y un hermoso culo, que cualquier jovencita se lo envidiaría, sin darme cuenta me hice las primeras puñetas a la salud de mi madre y empecé a desarrollar un deseo insano por ella. Empecé a espiarla cuando se bañaba y se cambiaba en su recamara, cuando se sentaba cruzando las piernas, cuando se ponía un vestido escotado, marcando tetas.
De pronto Rafa cambio en su conducta y empezó a hacer cosas que no hacia antes. Dejo de ir los fines de semana con los amigos, cuando no tenia clases en un par de horas, se iba corriendo a su casa, se alejo un poco de mi y todos.
Incluso a veces, cuando lo visitaba de improviso me recibía en pijama en plena tarde o hasta a media mañana y no era extraño ver salir a mi tía en bata, ya sea de su recamara o de la de el. Se cruzaban miradas entre ellos y se sonreían socarronamente. Entonces recordé la charla que tuvimos y no tuve dudas que había logrado su propósito. Se estaba cogiendo a mi tía.
Esta situación ya duraba 4 o 5 meses y no le dije nada ni lo comente con mi madre. Pensé que si eran felices allá ellos con sus cosas y en el fondo lo envidie por haber tenido el valor de llegar donde seguramente yo jamás llegaría. No sabia que la vida iba a cambiar las cosas.
Un jueves después de comer mi madre me pregunto.
-¿Vas a salir en la noche?
-Voy a casa de Gonzalo a preparar un examen de mecánica analítica para el lunes.
-¿Cómo a que hora regresas?
-Después de las 10 de la noche.
-A bueno. Es que tu tía quiere contarme algo y quiere que estemos solas, va a venir a las 5 de las tarde a platicar conmigo.
De inmediato pensé de que se trataba y no comente nada.
-No te preocupes, si cuando regrese aun esta aquí me salgo de nuevo a la calle.
Me fui a casa de Gonzalo a pelearme con los vectores y momentos durante un buen rato y sin darme cuenta nos dieron las 12 de la noche, regrese a casa y mi madre ya estaba dormida, me cene una torta y me fui a acostar. Al otro día me levante temprano y me fui a la universidad como todos los días, después del medio día regrese a la casa y encontré a mi madre. Tenia una actitud taciturna, como ida en sus pensamientos, de pronto volteaba a verme, se sonreía y volvía a su actitud.
-¿Pasa algo madre?
-¿Qué…a….si…bueno no….?
-Te noto alterada, como si lo que te dijo mi tía ayer te impactara demasiado.
-Es que es muy fuerte hijo, estoy muy confusa.
-¿Te puedo ayudar en algo?
-……….Bueno, tarde o temprano tengo que decírtelo pues tu tía quiere que lo sepas. Se trata de que tu tía Gabriela y tu primo Rafa tienen relaciones sexuales desde hace mas de 5 meses, que son amantes y muy felices y quieren que nosotros los aceptemos así. Y lo peor no es eso, si no que me aconseja que hagamos lo mismo que ellos. ¿Tu que piensas?
-Mhmmm…bueno…..ya son adultos……Rafa tiene 19 años y ya sabe lo que hace, si los dos están de acuerdo y lo aceptan no veo porque nosotros los vamos a estigmatizar.
-¡Pero eso es incesto!
-¿Y no puedes pensar que también sea amor? ¿Acaso un hombre de 19 años y una mujer de 37 no pueden enamorarse aunque sean madre e hijo? ¿Prefieres que se la tire cualquier pringao de relatos cornudos que andan por ahí? Mejor ser el que le mete la polla, no el cornudo que mira, digo yo….
-¿Tu te enamorarías de mi….serias mi amante?
-Madre, mejor no me preguntes eso.
Adela se dio cuenta que su hijo la deseaba, que quería repetir lo de su hermana y su sobrino. Sintió un estremecimiento y no pudo dejar de sentir cierta humedad en su vagina.

-Es decir, mmm…pero…. ¿No te das cuenta que eso es imposible, que es incesto?
-Mira mamá, si tú tuvieras 60 años y fueras gorda y fea yo te querría mucho, pero no, tienes 36 y yo 18, eres hermosa como una sílfide y yo no soy de palo. Siempre he tenido por ti un amor profundo de hijo a madre, un respeto total y una devoción completa, pero he crecido y ya soy un hombre y me doy cuenta la clase de mujer que eres, si como madre te amo, como ser humano te venero.
-Mejor dejamos esta conversación, me pone nerviosa.
-Será como tú quieras.
Esa tarde me fui con unos amigos a tomar un café tratando de olvidar la situación pero me era imposible, veía a mi madre en todos los rostros de mujer, la comparaba con todas y nadie se le acercaba. ¡Dios, estaba enamorado de mi madre! Regrese alrededor de las 20:00hrs para cenar juntos y ella mantuvo una actitud normal, como si no pasara nada. Una hora después cada cual se retiro a su recamara y yo me puse a leer una novela de Dumas mientras me llegaba el sueño que se negaba a venir. Estaban por dar las 10 de la noche cuando escuche los pasos de mi madre en el pasillo y unos instantes después toco a mi puerta.
-¿Estas despierto, podemos hablar?
-Adelante má, pásale.
Al abrir la puerta la luz del pasillo la ilumino por detrás, transparentando un poco el camisón que traía puesto ¡Dios, que hermosa es!
-Quisiera que termináramos la platica que tenemos pendiente.
Yo me encontraba sentado en la cama recargado en la cabecera y las piernas tapadas por las sabanas, me hice a un lado y le deje un espacio para que se sentara al lado mío, ella así lo hizo y a través de su camisón, que no era totalmente transparente pero si lo suficiente, pude ver las areolas de sus pezones que no eran muy grandes, pero si excitantes. Ella se recargo sobre mi pecho y pude sentir el calor de su piel al contacto con la mía.
-Mi amor, estoy muy confusa, en parte creo que tienes razón y no debemos condenar a tu tía y tu primo, pero eso de que tú y yo deberíamos hacer lo mismo me parece muy fuerte.
-¿No te gusto como hombre?
-No es eso, al contrario, siempre he pensado que eres el hombre más hermoso del mundo, pero he creído que mi amor de madre me hace verte así.
-¿Y ahora….que piensas?
-Esa es mi confusión.
Mientras hablamos yo le acariciaba los brazos y la cara pasándole el brazo por encima de los hombros, al voltear mi cara nuestros rostros quedaron muy juntos y no pude evitar el darle un beso. Uní mis labios a los suyos y ella no rechazo la caricia, al contrario me respondió abriendo sus labios un poco para que mi lengua entrara en su boca. Sentí como se cimbraba su cuerpo y una descarga eléctrica nos recorrió a los dos. Era demasiado, digno de cuentos porno, de relatos de sexo, o qué se yo, de quererme follar a mi madre, para que irme con subterfugios y embelecos.
-¿Sigues confusa?
-Mi amor, tengo miedo. Mira, yo no soy una mujer con experiencia, con tu padre no estuve mas de cuatro veces, después ya trabajando tuve otras tres relaciones mas y todas de tres o cuatro veces, el ultimo me lo dijo claramente, que se alejaba de mi porque yo era una santurrona, que no me prestaba a hacer lo que todas las parejas que se quieren y se desean hacen. Nunca se la mame a nadie ni permití que me la metieran por el culo y aunque por mis amigas se que se disfruta mucho, a mi me daba asco y miedo. A tu edad tienes mucha mas experiencia que yo.
-Mamá, las cosas serán como tu quieras y hasta donde tu quieras.
Así que la bese nuevamente ahora metiendo mi mano dentro de su camisón acariciándole las tetas ¡Dios que suavidad, que tersura! Ella metió su lengua en mi boca y yo comencé a sacarle el camisón, al verla desnuda mi verga ya estaba a punto de estallar y ella llevo su mano a mis bóxer, bajándolos y liberando mi pene, lo tomo entre sus manos y empezó a acariciarlo. Yo lleve mis labios a sus pezones y empecé a chapárselos mientras ella exhalaba sus primeros quejidos de placer.
-Ufff….que rico y gustoso lo siento mi vida…..sigue por favor…..me gusta mucho.
Baje mi mano a su raja y la note totalmente húmeda. Continué acariciando su torso sorprendido de lo plano de su estomago, de lo duro de sus tejidos, de lo suave de su piel. No pude contenerme y de sus tetas baje mi boca a su ombligo y a su ingle abriendo sus labios vaginales y empezando a acariciar su clítoris con mi lengua lo que le provoco un orgasmo de inmediato.

-Ayyyy….mi vida…hacia tanto que no sentía esto……es mas……nunca lo había sentido así……..¡Dios, como lo disfruto!. Y vaya si lo hacía era una de las confesiones sexuales de mujeres que yo había escuchado, confesiones privadas y de sexo como la mía, con mi niño.
Yo ya le había mamado la raja a varias amigas, pero nunca había recibido en mi boca los jugos de una vagina, en un principio sentí algo de asco, pero me decidí a degustar sus líquidos hasta el final y en poco tiempo le agarre gusto. Mi madre parecía regadera,, pues no dejaba de expulsar jugos por la vagina y yo tragándome todo. Después de un rato me incorpore sobre las rodillas y coloque mi verga más bien pollón gordo, gordo como se me pone,  apuntando a su vagina, ella solo me sonrió diciéndome.
-Despacio mi amor que hace mucho tiempo que no lo hago y tienes una polla bien grande por lo que veo.
Empecé a empujar poco a poco y los dos sentimos centímetro a centímetro la penetración, ella parecía tener un orgasmo a cada centímetro que le entraba y al momento de unir nuestras bocas nuestras lenguas se trenzaron con pasión. Empecé el mete y saca poco a poco y ella ya no pudo contenerse.
-Ayyy…mi amor….que delicia……esto es el cielo…..mi bebe, cariño,,…..mi niño……estas adentro de mi……me haces gozar tanto.
-Mamita hermosa, mama bonita,,…eres un sueño hecho realidad……¡Dios, que hermosa eres!…..como te disfruto….cuanto te amo.
-¡Te voy a dar todo mi vida….en mi tendrás la mejor amante….contigo probare todo mi amor…seré tuya para siempre!
-¡Mamá….estoy a mil…me voy a venir….ya no aguanto!
-Espera mi amor…no te vengas dentro de mi…..me puedes embarazar.
Justo a tiempo saque mi verga de su vagina y estalle en un torrente de semen, como en esos  relatos eroticos porno era demasiado, a toda presión que le llego hasta las tetas, la cara y el pelo, ella se sorprendió al ver tanta leche y se sonrió picaramente.
-Perdón madre, no pude contenerme.
-No te preocupes mi vida, algún día tenia que bañarme en semen, cuanta leche tiene mi niño.
Pensé que saldría corriendo al baño a asearse, pero para mi sorpresa se embarro los dedos de semen y se los llevo a la boca.
-Tiene un sabor fuerte pero me acostumbrare a el pronto. Si vamos a ser pareja no debemos tenernos asco, si tu te bebiste mis jugos yo, me tragare tu leche.
Nos besamos tiernamente en la boca, así como estábamos, nos quedamos dormidos uno en brazos del otro. Sabíamos que la vida había cambiado para los dos y seriamos felices de ahora en adelante, aunque yo estaba con ganas de continuar la noche teniendo sexo, pero no quise atosigarla y preferí llevarla poco a poco. Mi madre con esos tetones llenos de sudor y leche por su niño, fue y es espectacular. Seguiré contando cosas como ésta aquí para que todos podamos compartirlas, con más excitación si cabe.

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