Relatos pies

Mi follamiga de los pies blanditos

Los pies, esa parte de fetichismo que tenía yo, unos pies blandos, ella la conocí del Insti hace tiempo, pero era imposible que ni hablara con ella. Un día le vi las bragas, tenía tetas gordas, y deseada por todos. Buenas tardes a todos, esta experiencia 100% real me ocurrió hace poco más de un año, es un poco larga, pero os aseguro que no os arrepentiréis de leerla.

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Todo ocurrió un día cualquiera de diciembre, volvía con una amiga del instituto y quedamos para hacer un trabajo de clase.Yo siempre la había deseado, pero sabía que estaba fuera de mi alcance. Ella se llamaba Lorena, era Italiana de 18 años, un rostro muy bello un tanto aniñado, muy pálida, flaca pero con buenas caderas y un culo impresionante, pero sin duda lo que más admiraba de ella era sus preciosos pies, solía llevar sandalias y me quedaba embobado mirándolos, eran muy blancos y finos, bien cuidados, además se solía pintar las uñas de distintos colores, violetas, rojos, y mis favoritos, cuando las traía color esmeralda.

Por la tarde llegó Lorena a mi casa y nos pusimos a preparar nuestro trabajo, tras dos horas, nos tomamos un descanso y nos pusimos a hablar:

Lorena: ¡Que cansada estoy!, deberíamos ir pensándolo en dejarlo por hoy.

Yo: Como prefieras, yo estoy más pensando en lo que haré este sábado que en el trabajo jajaja

Lorena: Ya te digo, y yo aun no sé que ponerme en los pies, pero va a molar seguro. Que suerte tenéis los chicos, os ponéis cualquier cosa y ya estáis listos para salir, os envidio.

Yo: Ponte una falda sexy (babas)

Lorena:¡Idiota! Yo no soy una guarrilla como las que ves todas las noches de fiesta.

Yo: jaja, vete sexy, así yo disfruto de las vistas, me encanta ver a las chicas elegantes y con unos tacones altos, son muy sexys.

Lorena( riendo): los tacones me destrozan los pies, aun me duelen de ayer que fui a una cena con mis padres.

Yo: pobrecita, ¿Quieres un masaje? Soy un crack de los masajes, no te arrepentirás.

Sólo por el tema al que estaba llegando la conversación me empezaba a sentir un poco excitado, no me creía que podría estar cerca de tocar sus preciosos pies.

Lorena: No, gracias, me da cosa que me toques los pies, de verdad.

Yo:Allá tu, te hubiera encantado mi masaje

Lorena: Bueno…venga va, te voy a poner a prueba jaja

´Sin más se colocó en la cama y me hizo ponerme enfrente de ella, yo no me podía creer lo que estaba ocurriendo, los pies que siempre había deseado estaban delante mio, aproveché la ocasión para tocarlos y verlos de cerca, sus deditos, toda la planta, el talón. Me imaginaba mi lengua correteando por cada rincón de sus pies y se me empezó a poner dura.

Yo:¿Te gusta?

Lorena: pues sí, me encanta y me sorprende, no sabía que sabías usar tan bien las manos.

Así seguí masajeándolos durante un rato hasta que se cansó y me pidió ir al baño. En lo que ella estaba en el baño me fije que había dejado sus zapatos y calcetines en el cuarto, sin pensármelo los veces los cogí y empecé a olerlos.El olor a sus pies era increíble, la tenía tan dura que no pude evitar masturbarme mientras los olía, pero mi momento de gloria acabo puesto que oí abrir la puerta del baño y tuve que dejarlo. Por poco me pilla, realmente no estaba seguro de si al abrir la puerta me vio dejando los zapatos.

Lorena:¿ Se puede saber que hacías con mis tenis? Jaja

Me quedé en blanco sin saber que decir, y sin más no sé porque solté la siguiente frase

Yo: Olértelos

Ella soltó una carcajada muy grande y me pregunto:

Lorena:¿ Mis tenis?¿Eres un fetichista de esos?

Yo me puso totalmente rojo y no sabía que decir, era demasiado tímido para esta situación así que no respondí y me reí. Ella empezó a reírse de mi, se sentó en la cama, puso sus pies en mis piernas y me dijo en tono de burla:

Lorena: Bésalos esclavo jajajaj

Había puesto los pies delante de mi cara, sin duda ella esta situación se la tomaba a cachondeo pero a mi me iba el corazón a mil por hora.

Lorena:¿Qué te pasa?

Yo: Nada..

Lorena: Ya claro, es por mis pies a que sí, ¿te gustan? Lo he llegado a pensar alguna vez, siempre me los miras con deseo,¿crees que no me doy cuenta?

Yo: son preciosos lo admito..

No me podía creer la situación, estábamos en la cama, sus pies casi en mi cara y había confesado mi fetichismo. No podía desperdiciar la ocasión, llevaba mucho tiempo deseando algo así, aprovechando mi alto grado de excitación me lancé , y empecé a darle besitos muy delicados a las planta de su preciosos pies. Note como ella se quedó sin saber que decir, y simplemente miraba lo que hacía. De un pie pasaba al otro y daba ligeros besitos en el talón, en la planta, en sus dedos, estaba demasiado excitado.

Lorena: emm.. que haces..está situación es un poco incómoda.

Ella decía eso pero sus pies seguían delante mio, y mientras estuvieran yo seguiría besándolos, ya no aguantaba más, y de besos empecé a lamerle los pies, primero lentamente y luego con todas mis ganas, desde el talón hasta los dedos, no dejaba un rincón sin lamer, me empezaba doler el cuello pero la excitación era más grande que el dolor. Ella pasando la extupefacción se empezó a relajar y yo notaba que le estaba gustando, pero no decía ninguna palabra. Cuando llevaba un rato se puso cómoda e incluso empezaba a mover sus pies por mi cara, era delicioso. Acabo notando el bulto en mis pantalones así que ya no tenía nada que ocultar, saqué mi pene y empecé a masturbarme mientras le lamía los pies con todas mis ganas, luego cogí sus pies y los conducí a mi pene y empecé a masturbarme con ellos, durante todo el rato los movía yo con mis manos,ella solo miraba.Notaba como ella soltaba unos pequeños gemidos, ¿ de verdad le estaba poniendo cachonda lo que hacía?, mis dudas se resolvieron cuando de repente quitó sus pies y su boca fue directamente a mi pene. Empezó a chupármela salvajemente, y no me lo podía creer, no podía parar de gemir.

Poco a poco nos fuimos desnudando y no podía creer lo que veía, tenía un cuerpo espectacular, y su rostro angelical la hacía mas perfecta aun. Ya no aguantaba más y cogí de mi cajón un preservativo, me lo puse e hice que se subiera arriba mio, ella acepto sin rechistar y se la metí muy despacio.En seguida comenzó a follarme mientras yo admiraba sus tetas saltar arriba mio.Seguidamente necesitaba volver a sentir sus pies en mi boca así que la agarré por la cintura, la levante de la cama y la acosté en el escritorio donde estaban todos los apuntes de nuestro trabajo.Ahí me la follé mientras lamía sus pies, era la sensación mas excitante que había sentido nunca. Cuando ya no estaba a punto de correrme le pregunte si podía irme en sus pies,ella me dejó y sus pies quedaron impregnados de mi semen.

Fue el mejor polvo de mi vida, la primera vez que sentía los pies de una chica tan de cerca, y no unos pies cualquiera, sino de una preciosidad de chica.

Desde entonces seguimos siendo una especie de follaamigos y todos los fines de semana tengo el placer de probar sus exquisitos pies, gorditos y deliciosos.

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