Mi vecina anal y borracha

Relatos anal XXX
Sexo Anal vecina borracha

Blanqueamiento de ano Sexo anal borrachas

Marta mi vecina, o Martha como pone en su letrero del buzón, que curiosamente lo miro hasta la extenuación, provocó que desde aquel día estuviera y estoy obsesionado con sus caderonas y su culo gordo.
Es un mujerón que tiene aproximadamente unos 49 años pero se conserva muy bien a pesar de tener esa edad, ella tiene dos hijos una edad mía y otro que tiene unos 11 años.

Una vecina muy caliente y borracha

No es muy alta, mide aproximadamente 1,68 m, linda con unos senos pequeñitos y bien puestos pero un culo que esta de infarto porque excita a muchos de los que vivimos en el barrio, al verla pasar saca un suspiro por sus enormes redonditas.
El caso es que me describo como un chaval de 1.75 m delgado, me llamo Ricardo y tengo 18 años, no me considero guapo, pelo negro no tengo el pene como muchos los describen de 23 o hasta 30 cm yo tengo 15 cm pero eso basta para dar placer. Para que me metan buenos chupetones, las tías con las que he estado, muy pocas, cuando me la ven así, se ponen tan cachondas que se creen que es un chupete, y las muy putas, lo digo por amigas mías del cole, se ponen a mamar como niñas pequeñas. Pero bueno, eso si quieren ya lo contaré en otro relato. Si es que éste les gusta.

Mi vecina Marta siempre me ha parecido una mujer buena reservada dedicada a su familia y pone a los hombres en su lugar cuando le tiran piropos en la calle.

La verdad es que yo la veía así como una más de las que viven en mi barrio, hasta que una vez salió a lavar su carro en unas licras bien pegaditas que solo verla me da ganas de hacerme una paja, se le veía un culo enorme y con una blusita pequeña que sus senos sobresalían y me daba ganas de besarlos.

Desde ese momento me quedé un poco atónito de ver semejante mujer, ese tiempo yo estaba de vacaciones y ella salía a lavar su ropa en el tercer piso, yo salía para verla esas nalgas redonditas y bien paradas, por lo que le veía con cara de lujuria desenfrenada. Ellas siempre me miraban con un rostro diferente ya que soy un chico tímido que me gusta hablar más palabras que con acción, como los filósofos, y eso me daba un toque diferente porque cuando su marido no estaba me mandaba algún que otro otro guiño.

Cada dos días salía a lavar su ropa y yo estaba bien excitadísimo por lo que disimuladamente le hacía gestos obscenos a mi vecina Marta, ella solo se sonrojaba y miraba hacia otro lado. Eso se repetía una y otra vez. Un día de esa misma semana yo me dirigía a bañarme pero mi mama me dijo que arreglara mi cuarto.
Yo estaba por casa, limpiando, con mi bata y en pelotas por debajo, salí un momento afuera, y pudo a ver sido cosa afortunada pero en ese instante se me salió la bata y quede desnudo al frente de mi vecina, la caderona, cosa que ella vio y quede un poco asombrada (No presumo pero es lo que pasó).
Ella vio por primera vez mi pene flácido, caído y no muy grande. Lo más normal, es que no le gustara pero bueno, ya veremos.

Mi vecina me vio desnudo por primera vez

Entonces a la semana siguiente mi mamá se fue a comprar algunas cosas y yo quedé solito en mi casa, mi vecina salió solamente a arreglar una tubería por lo que yo aproveché el momento para subir y ver a mi mujerón espectacular, en ese instante le seguía haciendo el mismo gesto a ella por lo que me vio con una cara extraña, yo pensé que se molestó y me venía a reclamar de lo acontecido en ese instante, yo me sentía nervioso y casi no sabía que decir, ella toco el timbre de mi casa y como hombre y joven tímido salí a dar la cara. En eso ella me dijo vecino quiero hablar con usted a lo que me ofrecí a llevarla al comedor para hablar entre los dos.

Marta me dijo que se sentía sola que su esposo solo se la pasaba con sus amigos o llegaba borracho a su casa y no sabía qué hacer. Ella también se había sumido y sumergido en esa avalancha de alcohol y desesperación, bebía cada día, incontrolada y sola, y cada semana que pasaba se encontraba más desesperada y lo peor de todo, le daba al alcohol en demasía y en su casa: se estaba convirtiendo en una ama de casa de las borrachas, alcohólica y deprimida. Se me acercó y se acostó en mi pierna sus senos tocaron mi bulto que está por salir. La noté como una niña que busca refugio en su padre. En ese momento, mi carácter aniñado y apocado de siempre, adquirió la fortaleza y hombría que requería la situación: me convertí en un fuerte y rudo hombre que protegía a su niña (una niña muy madura y mujerona).
Ella estaba con unos vaqueros negros y rozaba mi polla ya desarrollada y engordada por la situación, me calentaba por momentos, su culo grande parecía de estrella porno y yo le comencé acariciar; en ese momento toqué y magreé sus tetas pequeñas, ya que ella lo aprobaba y dejaba; mi mano nerviosa acarició ese rico culo y lo frotaba de lo más lindo era un sueño cumplido tenia ahí algo bien delicioso no debía desaprovechar esa oportunidad y me verga salía de mi pantalón. Era una polla pequeña, ahora más grande que quería penetrar a aquella hembra, sola y algo borracha, pero con ganas de hombre, con deseo de una polla bien dura. Le di la vuelta a mi vecina y la besé fue algo único yo comencé a acariciar su tetitas endurecidas y sorprendentemente me cogió la polla y le dije que lo hagamos en mi cuarto a lo que ella cedió, después comenzó a sacarme la camisa y fue ahí donde se me agachó y sacó mi picha de mis pantalones. !Nada mal eh! me dijo. Tu verga está muy rica. En eso me la chupó todita fue la primera mamada ya que soy virgen, algo insólito me chupaba una y otra vez después paso a comerme los huevos, nunca me habían chupado los huevos, y noté el calor de esa mujer madura, y percibí hasta su pelo largo que se entremetía por mis muslos e ingles y me daba gusto, me subía su olor a perfume de mujer, y todo eso hacía que mi capullo fuera a reventar en su cálida boca. Quería follarme esa boca caliente, fruto también, de alcohol y su calentura interna, yo de vez en cuando subía el culo haciendo el gesto de follar un coño. Este caso, era su boca de mamadora. Era mi primera felación que me hacían, y lo quería disfrutar al máximo y dejar el pabellón bien alto.

-Qué bien lo haces, cómo me follas la boca!, mi niño.- Me dijo mientras mamaba y chupaba ahí abajo, dijo que le gustaba, después paso mi verga por su cara yo no podía más me iba a correr, y lo hice en su cara, le dejé toda la cara pringada de leche. Mi polla será pequeña pero mis lechadas no lo son, así que le dejé la cara que parecía que se había echado un pote de leche condensada, me dio cosa verla así, porque nunca había pringado la cara de una mujer.
-Lo siento- le dije a la vez que muy excitado, pero con esa cosa de dejar toda mi corrida en su dulce cara.
– Lo siento de qué?, si esto es lo que quiero hace tiempo, que alguien me eche leche de verdad por la cara, me haga sentir mujer, una buena puta en el lecho, de lo siento nada mi amor, hazme tu puta un rato más- me dijo, y yo sin palabras.

Sexo anal para mi putona madura

Y grité de placer ahhhhhhhh ahhhhhhh ahhhhhhh, mi leche paso por toda su hermosa cara, parecía una vil puta. Ahora sí, liberé toda esa tensión acumulada, y grité con retardo, pero grité como un tío con su hembra, la vi desprotegida, sin hombre, con un cornudo que no le daba lo suyo, y me hice grande, mi polla engrandó y yo más. Era un sansón de mi puta.

Martha me comenzó a acariciarme la polla otra vez con su lengua, me daba unas caricias en la punta de mi glande por lo que al instante se me la puso otra vez dura, quería más guerra mi puta vecina, mi hembra borracha. Sería el alcohol lo que la hacía ponerse así de caliente, será una actitud de una mujer bebida o ella era realmente?, no sé el caso es que me dijo – chúpame la concha por lo que más quieras chúpamela. Yo estaba que ni me lo creía, en fin, su coño o concha o la concha de su madre, uf, estaba húmeda con unos fluidos riquísimos inolvidables, después pasé a pellizcarle los senos que estaban bien duros negros y redonditos y daba unos grandes gemidos ohhhhhhhhhh ohhhhhhh sí que bien dale dale ahhhhhhhhhhhhh si mi hijo, mi pequeñín, tú me harás feliz de ahora en adelante, y no el aburrido de mi madrido, mi esposo flácido, mi cornudo incompetente; tú si que vales mi nene duro.

Después de todo esto, yo estaba que no sabía ni por donde tirar, mi polla estaba bien empalmada me decidí a darle verga en esa cueva peluda húmeda y deliciosa, ella me puso saliva en el pene y me dijo que la penetrara , la puse a cuatro patas mi verga entro fácilmente, ella daba unas cabalgadas a ritmo impresionante mis ojos se cerraron y solo sentía sensaciones inexplicables, su cadera y su enorme culo se movía rápidamente y al
ritmo de mi verga la vil puta de Martha me dijo -dame dame un poco más mas así dale rómpeme la cueva ¡ahhhhhhhhhhhhhhh,¡¡¡¡¡¡¡ yo estaba a mil le hacía caso a todo los consejos e indicaciones que ella me decía, y le daba más y más duro. Ella tuvo como tres orgasmos en ese instante y yo no podía aguantar otra vez, así que saqué mi nabo de su chocho y le termine en el culo. Le dije usted es mi sueño, simplemente espectacular-
Después le comencé chuparle el culo a mí me vecina ya que ese era mi próximo objetivo. Le dije que tenía una pequeña sorpresa, que eso nunca lo había hecho su marido, mi verga estaba erecta nada más decirme eso, ¿nadie la había penetrado por el culo, ni su marido? uf!, me dije, este culo es para mí, y para mi primera culeada y jodida de ano mía, para estrenar un culo. Le volví a chupar el culo a ella le gustaba lo veía por la cara de puta que ponía le dije que si le dolía parábamos, pero ella no hizo caso a mis palabras ya que estaba bastante excitada. Ella solo quería sexo anal, penetración por el ojete, su culo y sus caderas borrachas, pedían polla en la cavidad rectal. Pues en eso mi glande tuvo pequeñas dificultades al penetrarla ya que para mí grande sorpresa era un culo virgen, su marido solo le había dado por la vagina, fue algo maravilloso estaba ante mí la envidia de todas las mujeres viejas y de los hombres envidiosos que querían con ella. Mi glande estaba rojo y gordo, a las puertas del ojete de mi vecina caliente, de esta madura desatendida, mi punta roja de polla solo quería entrar por su culo y le di un empujón pequeño y su culo se resistía a ser penetrado. Ella me dijo despacito, suave, suavecito, yo entoné la canción por debajo, aunque la situación no lo aconsejaba. Soy virgen de culo, me dijo,”sí, y yo de mente”, quiero decir, que soy nuevo pensando, no es que sea demente. Vamos que estaba hecho la picha un lío, y más caliente que el pomo la puerta el inem. Yo tenía que penetrarla por detrás sea como fuere o furiera, intenté nuevamente con la verga ensalivada y le di un gran empujón a lo que su esfínter sonó y mi pene estuvo adentro, fue una sensación ¡!!!!única bien única¡¡¡.

Ella gritó –¡!!!!!! ayyyyyyyyyyyyyyyyyy ayyyyyy me duele me duele sácalo por favor, mi niño follador, empalador, sácamela que no lo aguanto o mi chiquito mi chiquito culo reventará por favor¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Yo le dije que no y me concentré solo en penetrarla después ella se acostumbró a mis cabalgadas y embestidas, pero era su primera vez, y ella lo agradeció, porque fue más el primer instinto que el goce presente. Gozaba como una perra aunque se quejara como una niñata. Ella quería más. Su cara lo decía y todo y así, que le dolía, pero no me decía nada porque solo era un rostro de placer como una grandísima perra en celo necesitada de verga y polla a la vez.

Le grité -¡!!!!Es mi culo es mi culo cuanto soñé por estar así¡¡¡¡¡¡ al poco tiempo ya venía venir un líquido bien cargado de semen y me dijo- termíname ahhhhhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhh tuvo otro orgasmo, no aguanto ¡!!!me partiste me partiste me partiste el culo!!!!!ya me vengo me vengo a lo que le froté su clítoris ¡!!!!si si si si si si por romperlo ese delicioso rico y precios culo.

Ambos nos acostamos y me dijo que fue una experiencia bonita el haberle partido el culo nunca lo había hecho antes que le dolió muchísimo pero que le encantó el dolor que sintió.

Yo le dije que quería que fuera mi mujer, no se puede me dijo ella pero que le avisara cuando quería tener una aventura así. Ahora mi pasión son las mujeres mayores y salgo cada día a buscarlas. Ojalá que muy pronto les cuente otro relato, si se da que éste les guste.

BLANQUEAMIENTO ANAL DE MI  VECINA ANTES DE TENER SEXO

 

Comparte:

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.