ONCE AÑOS Y UN POLVAZO

Relatos de incesto sobrina
Tía abierta y sobrino con foto

relatos de incesto

Cuando la tía es más joven que el sobrino se pueden dar muchas situaciones. y la peor, a priori, es que tus padres y los suyos se vayan al cine de diez a doce y te dejen a su cargo porque es más responsable que tú… teniendo ella once años y tú doce.
Esto le ocurrió hace nueve años a Inocencio, un amigo mío.

Inocencio y su tía Geltrudis estaban en la cocina de la casa de ella. Estaban sentados a una mesa e la que había un parchís. La tía le preguntó al sobrino:
-¿Jugamos al parchís o a la oca?
-Mejor jugamos al Reto.
-¿Al Reto?
-Sí, al Reto, tú te agachas y yo te la meto.
-Otra más y se lo cuento a tu padre.
-¡Vale, vale! Pues juguemos al Chavo.
-¿Al Chavo?
-Sí, al Chavo, tú te agachas y yo te la clavo.
-¡Ya no te salva ni la caridad!
-¿Qué pasa? ¿La tienes muy estrechita?
-¡Mira el mil hombre! ¡Ni que tuviera una estaca.
Inocencio abrió la palmna de la mano, encogio los dedos y enseñándosela, le dijo:
-Desde donde estaba el dedo medio hasta la muñeca. Eso es lo que me mide.
-En tus sueños.
Inocencio hizo un redondel con el dedo gordo y el medio.
-Y aquí no entra.
-Mentiroso.¿Enséñamela?
-Sí, para que se lo cuentes a mi padre.
-Te juro que no le cuento nada.
-No te creo. Enséñame tú la tuya primero.
-¡Más quisieras!
-A la oca.
-¿Qué?
-Que prefiero jugar a la oca.
Geltrudis quería satisfacer su curiosidad.

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