Relatos eroticos de gays y sexo

Darío le gustaba alberto, quien era el hermano pequeño de su mejor amigo, desde abajo, tumbado boca arriba sobre la cama. La satisfacción estaba pintada en las bellas facciones del aún adolescente, y no era para menos: entre sus cuerpos se interponía el de una explosiva chica, desnuda como ellos, que habían conocido hacía menos de una hora. Alberto la estaba penetrando, todavía despacio, y Darío, que sentía las profundas acometidas del joven, lamía los pechos pequeños y compactos de la chica torciendo la cabeza sobre ella. Una veloz suma de acontecimientos había llevado a Darío hasta allí, y aún estaba algo aturdido por ello.Leer Relato —>

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La historia de ese bar que cierra la rubia toda salida y ese camarero al acecho, que no deja escapar ni una oportunidad, esas tetas de rubia caídas, le enloquecieron esa noche. El camarero lo cuenta: Era un día laborable, y por ello me extrañaba más. Se había sentado en una mesa y había pasado horas allí. Al cruzar delante de ella le echaba jugosas miradas a sus larguisimos y bien torneados muslos enfundados en unas medias de rejilla de las de putón de toda la vida y que salían de una minifalda de cuero muy, muy corta. Unas sandalias con un tacón de agujaLeer Relato —>

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El ambiente era sofocante y a la vez extasiante. Era la primera vez que salía a una fiesta en piscina. Acampamos en el balneario, iba con unos amigos pero era la única que no tenía pareja. Encontré a ese chico por casualidad mientras nadaba, me pareció atractivo y con unas copas de más escribir estos relatos sexo me excita mucho la verdad, me animé a ser lo contrario de lo que siempre había sido, me acerqué a él y le hablé. Conversamos un rato sobre música y después todo subió de tono… El agua en la piscina era tibia. Me olvidé que había personas ahíLeer Relato —>

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Ella me lo pedía, fóllame fuerte, ahora me pongo de espaldas, estoy a tu servicio. Voltee a mi chica poniéndola de cara a mi de pie contra la pared y la besé con mucha pasión. Fue un beso muy guarro. Empecé a quitarle a ropa muy rápido mientras íbamos hacía la habitación. El pasillo quedó lleno de nuestra ropa. La tumbé en la cama y sin preliminares fue directamente a su sexo. Estaba mojadísima. Mi lengua y mis dedos se paseaban sin problemas por todo su sexo mientras ella me suplicaba que la follará. Cogí una venda y le tapé los ojos. -¿Que haces? NoLeer Relato —>

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Esto es veridico. Hace unos años tuve un accidente y me rompi una vertebra. Estoy en una silla de ruedas, no tengo sensibilidad ni movilidad. Soy independiente y no necesita ayuda del terceros. Tengo una discapacidad y eso no me acompleja en absoluto. Pero me sigue gustando el sexo, y cómo no me corro, duro un montón de tiempo, dale que te pego, en la lesión medular es muy corriente la espasticidad, qué es un daño en el sistema nervioso central, esos son los síntomas, las pierna se mueven como si tuvieras un ataque epiléptico de cintura para abajo, con convulsiones y la polla enLeer Relato —>

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Hola, tengo 34 años, soy de Bs. As – Argentina, y tengo una pasión por las mujeres que podríamos definir “maduritas”, las maduras voyeur (más de 40 y cuando más años mejor). La historia que les contaré es 100% real y paso a principios de este año. Ingresé a una página Web de búsquedas de parejas, y envié varios mensajes a mujeres que coincidían con mi perfil de búsqueda. Grata fue mi sorpresa cuando encuentro la respuesta de Libelula, una mujer de 52 años, no podía creer mi suerte. Se las haré corta, luego de cruzar varios correos con, arreglamos para encontrarnos en una esquinaLeer Relato —>

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