Relatos fetichismo negritas

Hola a todos amigos de este lugar tan bueno, para fantasías y confesiones, ya que no hay muchos sitios para poner expresarse sin parar. Una de mis fantasías, a ver si alguno la comparte, es la de las lesbianas de color, negritas o negras, me da lo mismo jovencitas (dentro de la mayoría de edad) o mayores. Les pongo una foto, que encontré por la red, pero que me parece muy sexual, y excitante. La señora madura da el pecho a la jovencita, no tanto, ya tiene sus años, que se la ve deseosa.Leer Relato —>

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La historia real y que dejo aquí en Universo Erótico fue que una señora embarazada me ofreció a su cornudo marido baboso como esclavo. En una noche repleta de fetiches me volví más viciosa; y lo mejor: ¡tendría a mi primer madurito a mis pies, casi nada! Me llamo Rocío y soy de Uruguay. Tengo 19 y un cuerpo en forma de guitarra que quita en sentido, que me ha causado varios y muchos problemas. Como comenté en mis otros relatos, mi mejor amiga y yo somos las putitas de un grupo de ocho hombres maduros, compañeros de trabajo de mi papá. Yo para evitarLeer Relato —>

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Relatos fetiche y fetichismo

Los pies, la horma de los zapatos, sobre todo, relatos de fetichismo, y lo que más me gusta, los tacones. Si son de aguja mejor. Os preguntaréis y ¿Por qué? Bien los zapatos peep toe, salones, o unos manolos son los que más me ponen cachondo y los que me ponen la polla bien dura. Me gusta mucho que cuando estoy con una mujer se ponga unos tacones de infarto acompañados de unas medias ligueras. Ir a cenar y después lo que surja y esto es lo que pasó en mi última cita. Conocí a Victoria en un congreso de empresas para la alimentación (loLeer Relato —>

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Quedamos que pasaba a recogerte dos calles más arriba de donde vives te daba cosa que alguien te viera y aún te molestaba más deber de dar explicaciones al típico vecino fisgón. Como siempre llegue 10 minutos tarde, te vi desde lejos mirando el reloj y con el teléfono en la mano por si una vez más la cita se anulaba a última hora. Ibas con una blusa oscura y con una falda por encima de la rodilla dejando relucir tus piernas enfundadas en una medias de fantasía. El aire hacía bailar tu falda anunciándome que allí debajo se escondía algo muy interesante y aLeer Relato —>

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Esto es veridico. Hace unos años tuve un accidente y me rompi una vertebra. Estoy en una silla de ruedas, no tengo sensibilidad ni movilidad. Soy independiente y no necesita ayuda del terceros. Tengo una discapacidad y eso no me acompleja en absoluto. Pero me sigue gustando el sexo, y cómo no me corro, duro un montón de tiempo, dale que te pego, en la lesión medular es muy corriente la espasticidad, qué es un daño en el sistema nervioso central, esos son los síntomas, las pierna se mueven como si tuvieras un ataque epiléptico de cintura para abajo, con convulsiones y la polla enLeer Relato —>

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A mi siempre me ha encantado el día para tener relaciones, para echar a volar mi imaginación, y cumplir y hacer cumplir las fantasías de quienes se levantan como yo, algo calientes. Aunque no hago ascos a la noche. Mi trabajo es ceremonioso, como el de una geisha, ya que después de un buen desayuno, una ducha sensual, visto con las mejores de mis prendas de lencería, algo que me a pasiona. Para mi es la llave de la sensualidad y no podría trabajar sin mis “uniformes” sedosos. Azules, malvas, negro, todo los colores. Tengo los cajones llenos. Aquella mañana estrené uno nuevo, había queLeer Relato —>

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Nunca pensé que aquella avería en su ordenador me proporcionaría una sesión de sexo tan morbosa. Me llamo Fernando. Tengo cuarenta y dos años y trabajo en una gran empresa de seguros, donde me encargo del mantenimiento de los equipos informáticos. Aquel día había quedado con Marta para llevarla al intercambiador de autobuses ya que su coche había sufrido una avería. Marta era una mujer madura, de unos 55 años, morena, esbelta, algo rellenita, aunque su figura dejaba adivinar que fue dueña de un gran cuerpo hace veinte o veinticinco años. Por supuesto, jamás me había fijado en ella como mujer y, mucho menos, comoLeer Relato —>

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