Soy una chica realmente experta en suministrar placer y dolor a quien me lo solicite; hoy recibía a una pareja que venia por primera vez. Cintia mi asistente los hizo pasar, se llamaban Ana María y Andrés, eran unos jóvenes profesionales de unos treinta y cinco años de edad; ella era una joven muy bonita, de 1.70 m de altura, vestida con una remera y una minifalda de gamuza marrón y calzando mocasines indios haciendo juego. Ana María comenzó a contar que era masoquista y quería ser cruelmente azotada, como antiguamente se castigaba a una esclava rebelde. Su experiencia había sido solamente de auto flagelación,Leer Relato —>

Comparte:

Tengo diecinueve, soy una joven algo perversa, me gusta lo fuerte, esa noche, en mi relato: me hicieron probar de mi mejor amiga, de una señora mayor, tuve que dar por culo al marido, y tenía putitas para mí sola. A veces, sí, me siento rara con mis amigas porque me gusta el sexo duro y dudo que ellas soporten la mitad de lo que yo. Me dicen que soy muy apetecible, de carne maciza y buenas curvas, llevo además el cabello lacio y suelto hasta los hombros, de color castaño café como mis ojos. En mis otros relatos conté cómo me chantajearon para serLeer Relato —>

Comparte: