Relato gay del huesped empotrador

Muy caliente y gay, debieron pensar Darío y el pequeño Alberto al acabar aquel día tórrido. El atrevido y sin reparos Darío, recién llegado a Palma para pasar unos días de vacaciones, se encuentra con el hermano pequeño de su mejor amigo. En el pasado hubo algo entre ellos. ¿Ha llegado el momento de terminarlo como es debido? El huésped Darío miraba el rostro de Alberto, el hermano pequeño de su mejor amigo, desde abajo, tumbado boca arriba sobre la cama. La satisfacción estaba pintada en las bellas facciones del aún adolescente, y no era para menos: ahora, entre sus cuerpos se interponía el deLeer Relato —>

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El mes de mayo fue inolvidable. No solo había descubierto, muy a mi pesar, mi aparente bisexualidad, sino que no tenía nadie con quien hablarlo, con quien compartir mis más que crecientes dudas… La única persona con la que podía charlar de ello era Mariano y había cerrado su vida a cal y canto y, como siempre que las circunstancias lo superaban, dejar que el tiempo lo curara, o lo pudriera todo. Esa circunstancia hizo que mi soledad fuera aún mayor, pues había un mar de gente a la que debía ocultar mi nueva forma de sentir y de ver la sexualidad. Y si habíaLeer Relato —>

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Relatos eroticos de gays y sexo

Darío le gustaba alberto, quien era el hermano pequeño de su mejor amigo, desde abajo, tumbado boca arriba sobre la cama. La satisfacción estaba pintada en las bellas facciones del aún adolescente, y no era para menos: entre sus cuerpos se interponía el de una explosiva chica, desnuda como ellos, que habían conocido hacía menos de una hora. Alberto la estaba penetrando, todavía despacio, y Darío, que sentía las profundas acometidas del joven, lamía los pechos pequeños y compactos de la chica torciendo la cabeza sobre ella. Una veloz suma de acontecimientos había llevado a Darío hasta allí, y aún estaba algo aturdido por ello.Leer Relato —>

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