A mi siempre me ha encantado el día para tener relaciones, para echar a volar mi imaginación, y cumplir y hacer cumplir las fantasías de quienes se levantan como yo, algo calientes. Aunque no hago ascos a la noche. Mi trabajo es ceremonioso, como el de una geisha, ya que después de un buen desayuno, una ducha sensual, visto con las mejores de mis prendas de lencería, algo que me a pasiona. Para mi es la llave de la sensualidad y no podría trabajar sin mis “uniformes” sedosos. Azules, malvas, negro, todo los colores. Tengo los cajones llenos. Aquella mañana estrené uno nuevo, había queLeer Relato —>

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