Tengo diecinueve, soy una joven algo perversa, me gusta lo fuerte, esa noche, en mi relato: me hicieron probar de mi mejor amiga, de una señora mayor, tuve que dar por culo al marido, y tenía putitas para mí sola. A veces, sí, me siento rara con mis amigas porque me gusta el sexo duro y dudo que ellas soporten la mitad de lo que yo. Me dicen que soy muy apetecible, de carne maciza y buenas curvas, llevo además el cabello lacio y suelto hasta los hombros, de color castaño café como mis ojos. En mis otros relatos conté cómo me chantajearon para serLeer Relato —>

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